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 Talleres - Tai Chi Chuan - Luis Molera - Chi Kung - Articulos - Formas de taichi - Fotos/Videos - William C. C. Chen   

 

Formas de tai chi

 

-Forma corta                       -Forma de espada                      -Forma larga

 

En La Forma de Tai Chi Chuan se aprende cada ejercicio primeramente en una fase meditativa, en la mente. En completa armonía, siguen luego los movimientos del cuerpo, los cuales influyen de manera positiva al sistema nervioso, la respiración, el aparato digestivo, el corazón y la circulación sanguínea, las articulaciones y la columna vertebral. La Forma de Tai Chi Chuan la puede practicar todo el mundo sin importar la edad ni la condición física pues es un ejercicio suave que no sobrecarga las articulaciones y nos proporciona bienestar físico y psíquico. Aprender las formas de tai chi requiere concentración, paciencia, disciplina y perseverancia, aunque no son cualidades que ya haya que traer de antemano el alumno principiante, sino que son estados que se van aprendiendo poco a poco.
Lo que las formas de tai chi nos ofrecen, es a ser más consciente de lo que ocurre en nuestro interior, a conocerse mejor y también a tener más paciencia consigo mismo.


Luego hay que continuar aprendiendo con los ejercicios de compañeros (tui shou)  para ser consciente del exterior y armonizar con él. Las formas son sólo el primer paso para adentrarse en el arte del tai chi chuan, pues enseñan un estado yin, hacia el interior; pero la práctica con un compañero en el tui shou es mas yang, enfocada hacia el exterior. El gran Maestro Cheng Man-Ching solía decir: "cuando practiques la forma piensa en las aplicaciones marciales como si estuvieras luchando con un contrincante imaginario; pero cuando practiques con un compañero, imagínate que estas solo practicando la forma". Trabajando estas dos partes que se complementan mutuamente, se actúa de acuerdo con la filosofía taoista de la polaridad del yin y el yang: pasividad-actividad, relajación-tensión, lentitud-rapidez, soltura-concentración, observar-actuar, etc...

 

El entrenamiento de formas de tai chi con armas como la espada, el sable, el abanico y el palo, nos proporcionan la habilidad de utilizar objetos aplicando las bases del tai chi, sintiéndose "uno" con el objeto, olvidándose a sí mismo. Estas formas nos dan solidez en las piernas, destreza y coordinación en los brazos y la actitud mental de lo que algunos llaman el guerrero espiritual.